Hay un beegee en mí

Ayer hice el primer trayecto de más de diez minutos en mi coche tras el robo de mi radio. Medio por despecho medio por enfado, he decidido no sustituirla. No la cubre el seguro porque no es la original, que fue sustraida mientras asistía a un entierro y, aunque aquella vez sí que la cubría, la cambiamos a posteriori cuando nos regalaron una con emepetrés y lucecitas. Tampoco decidí comprar una antena para sustituir la que también se llevaron, esta vez con menos daños colaterales, que hacía que el c3 parecíese una abejita con simpático aguijón.
Con esto, han cortado mi conexión con las ondas definitivamente. Tampoco es que escuchase demasiado la radio en el coche. Realmente, el trayecto debía merecer la pena en longitud y tiempo para que yo hiciese el esfuerzo de ponerla, sobre todo por el esfuerzo de quitarla después. Tampoco debía pasar a recoger a nadie, porque siendo así, prefería esperar y escuchar su conversación. Pero este era mi yo antes de no tener radio. Como me dicen desde siempre, uno siempre quiere lo que no tiene y ayer, la eché de menos.

Eché de menos dar golpecitos en el volante llevando el ritmo, o cantar a voz en grito parada en un semáforo aún sabiendo que desde fuera solo se ve a una loca que articula y asiente al mismo tiempo, o hacer zapping por las cadenas más carquillas a ver cuántos clásicos forman parte de mi vida ya, o escuchar una canción de esas que se mete en el timpanillo y te acompaña el resto del día… Bueno, no sé, que aunque de fondo, la radio daba compañía, daba vidilla.

Realmente no fui consciente de esta gran falta hasta que me sorprendí a mí misma cantando una canción de los Bee Gees con su falsete y todo: and we got nothing to be guilty, nai na naaaaa, will climb every mountain, nai na nai… entendí entonces que cantar en el coche es una de mis proyecciones artísticas y relajantes más importantes del día. Ponga un falsete de serie en su coche.

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5 Responses to Hay un beegee en mí

  1. Violeta says:

    Jejejeje, yo quiero ver eso!! Ver a Marta cantar y gesticular en un semáforo. Como tengo una semana de vacaciones, quizás veas que alguien te persigue en plan espia. Pues ese alguien, voy a ser yo. Ja-ja-ja-ja (lease con voz maliciosa).

    Besos guapa!!

  2. Javier Márquez Sánchez says:

    Es un número, Violeta, tienes que verla…

    Es que lo de cantar en el coche es toda una terapia, más incluso que cantar en la ducha. A veces, cuando estoy nervioso o estresado, en lugar de romper puertas a golpes y patadas, me pongo algo en el coche mientras vuelvo del currelo, algo que haya que cantar mucho y muy alto, y no veas cómo desahoga…

  3. Ico says:

    No sé qué haría yo sin tener radio en mi coche,, tan necesario como las ruedas.. vaya m… de ladrones.. I'm sorry…

  4. Cathan Dursselev says:

    uy, yo necesito la radio en el coche… me encanta ponerme al lado de los "angangos" (Cani o como se llamen por otros lares) con la ventana bajada y Radio Clásica a todo volumen.

    Claro que yo ya no la quito, entre otras cosas porque el día que me la roben seguro que es un coleccionista y oye, al menos será alguien que la quiera.

  5. sempiterna says:

    Jajaja, Cathan. A ver si te escribo por tu blog que te tengo abandonado!! Un beso!!