Inestabilidad

Estoy un poco inestable. Tengo esa sensación. Mirad esta foto que he visto hoy en un blog de diseño que sigo.

“Pobre pez”, es lo primero que se nos ocurre. Sí, es cierto. Ya leí o me contaron una vez, que un pez sufre mucho en una pecera redonda. Sufre de estrés. Pues, además de redonda, con este diseño arriesgado en el que, posiblemente, no nade a sus anchas, sino que esté todo el día haciendo esfuerzos con la vejiga natatoria para no acercarse a la mitad de la pecera que cae (de hecho el de la foto será un montaje, o un kamikaze). Resumen: pez que nada en media esfera igual a receta médica fijo.

Veréis, he seguido haciendo repaso de blogs, de prensa (un poco bastante por encima), etc., y he obtenido demasiada información. ¿No os ocurre a veces que os satura un exceso de información sobre algo? ¿O en una actualización de algunos estados de Facebook, por ejemplo? La duquesa de Alba ha desayunado churros unas horas antes de casarse. ¿Esta señora no tiene ni el estómago encogido ni nada? Y con la solana que le va a dar dentro de un rato…

Luego me ha dado por mirar cargos en bancos. Me he desconcertado, enfadado y gastado un dinero sustancial en 902. Compañías telefónicas han decidido cobrarme por servicios que no me han dado, por servicios asociados a piso en el que ya no vivo y también su factura del gas (recochineo).

Y es que creo que todo este superávit de cosas que mi mente no puede sintetizar ha añadido la última gota al vaso de la inestabilidad, o a la pecera de la idem, nunca mejor dicho. Desde ayer tengo una congestión sorpresa, a veces pienso que es reacción de mi vacuna, a veces pienso que me ha dado un frío polar de pronto (no sé qué opción es más inverosímil), pero eso hace que además, todas estas cuestiones floten en una nebulosa. Y con eco. Y trato de pensar, de enlazar ideas. Reflexiono. #hagohashtags.

1) Ese pez está a merced de lo que el humano que diseña quiere. Del arquitecto pecerista, que, seguramente habrá pedido licencia para cambiar el uso de una decantadora rechoncha defectuosa. #todavíahaytrabajoparalosarquitectos

2) Luego me pongo mística y me lo llevo a otro plano. Al plano en el que soy el pez ante los antojos de un ser superior: un banco. #tecreesqueestucasa, pero “Ese trozo de allí no es tuyo, ni lo será. Además, como te acerques, te caes”, #tehundes, #niunaburbujamás.

3) Hay un movimiento impresionante en el centro de la ciudad hoy, se casa la Duquesa de Alba. Y la gente venga a hablar y a criticar. Ideas: a) Que haga lo que le plazca, ella que puede, b) Cada uno tiene sus umbrales de felicidad y necesidades, ole por ella si los tiene claros (envidia) y c) ¿Qué hago yo hablando en mi blog (otrora elegante) de la prensa del corazón o de cosas de estas de sociedad? #palaciodedueñas (este es real).

4) Cambio de tema ¿Por qué todo el mundo te cobra por si acaso? “Y ya si eso, reclamarán”. #nomerobéismáshombreya, #anteladuda902

En fin, que estoy tan inestable que me dan ganas de salir corriendo. Y eso, en mí: es muy raro. Suerte que acabo de leer sobre una aplicación de iphone, android, etc., que consiste en que sales a correr, te pones los cascos y oyes cómo una horda de zombies se te acerca y te pisa los talones todo el tiempo hasta volver a casa. Una lindura.

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