Las señoritas de Internet: Anna, Irene y la sin nombre

Es desconcertante. Hasta ahora, conocía a algunas, pero sin duda con la que más relación tenía, era con Anna. Anna es una chica que viste corporativamente en azul y amarillo y a la que puedes preguntar todos los nombres suecos raros de muebles que se te ocurran. Sí, en la página principal de Ikea, y en ventana emergente después, se desvive con su sonrisa de oreja a oreja por llevarte a los sitios que realmente quieres visitar. “Esto será para todos aquellos que se quejan de no encontrar nada en Ikea, que siempre están protestando”, pensé cuando la vi por primera vez. Pero luego me di cuenta que no sólo era en esa tienda ya que conocí a otra chica, a la sin nombre. Por cierto, un punto negativo (más), para el SAE porque la chica no se presenta, no dice su nombre, se dirige a nosotros con mucho lenguaje corporal, pero se olvida lo más importante: ¿Y esos recursos humanos y relaciones sociales básicas? En fin, pero tú tienes que poner tu nombre y hasta tu número de zapato si te descuidas en todos los papeles. Reconduzcamos.
Pues bien, la sin nombre está ahí mirándote de reojo. Sí, si te fijas, ves cómo te mira estando de perfil, con su peinado moderno y su camisa siempre verde corporativo. Tiene un botón grande de play, en el cual pulsas y empieza a decirte que realmente, tienes que estar registrado en la web del SAE y buscar ofertas, y que es fácil, pero si no le das: te mira de reojo. Se desespera y te mira de frente, se apoya con los codos. Se vuelve a poner de perfil y te mira otra vez de ladillo. Y puedes verlo en bucle durante horas. La diferencia con la anterior, es que esta señorita no te ayuda especialmente. Te dice por qué “Hay que estar aquí” (título de la página de búsqueda de empleo) y mira las opciones que puedes elegir a la derecha. Aunque realmente te está mirando de reojo por si le das o no a alguna.
Y estas eran las dos señoritas de Internet que conocía. Pero hoy, sin intención de compra por supuesto, he entrado en la web de RENFE, y me he encontrado a una nueva señorita: Irene. Si Anna era de dibujitos animados, pero evidentes, y la sin nombre era una chica real a la que espero que hayan hecho un contrato decente para estar ahí, Irene da grima. No sé si han querido hacer un híbrido de Final Fantasy (no me hagáis mucho caso, que no sé mucho de eso) o no querían que pareciera de mentira, la cosa es que la señorita Irene asusta. A veces se le pierde la mirada. Una mirada que parece que lleva lentillas de tigre o algo. Si mueves el ratón, lo sigue. Como un gato con una pelota. Cuando mira para arriba creo que busca a algún pájaro que esté en las buganvillas de atrás. La cosa es que si pones una palabra, como hacías con Anna, te dice algo como: “Recuerde no soy un buscador. Trate de hablarme normal”. ¿Trate de hablarme normal? Debo haber entrado en un mundo paralelo sin darme cuenta, estaría la baliza del peaje levantada.
En fin, sé que las tentaciones son muy grandes: escribirle palabrotas a Anna, cerrar la ventana cuando la sin nombre esté llegando a la parte de “Así de fácil” o hacer círculos alrededor de la nariz de Irene, para que lo siga con los ojos en órbita a lo Maruja Díaz, pero más raro. Pero no, esas no son sus funciones básicas. Creo.
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6 Responses to Las señoritas de Internet: Anna, Irene y la sin nombre

  1. fanshawe says:

    Le he dicho a Irene que tiene la mirada un poco rara y me ha respondido:

    "¿Qué me dice? Tendré que pedir que revisen mis fotos"

  2. Raquel Campuzano Godoy (Jakiraki) says:

    Me parto, es buenísimo, a la par que inquietante…¿Nos usarán a nosotras en el futuro como muñecas parlantes? (ay, que a veces lo hacen 😉 )Muy chulo.

  3. sempiterna says:

    Jeje, me encanta lo que te ha respondido, fanshawe, está bien enseñada, y aunque sea feita, es lista.

    Hola Raquel!! Muy inquietante 😀

  4. María José says:

    Espero no cruzarme con la de verde por la calle, porque da un mal rollo con esa mirada de "pero es que no lo pillas??? Daleeee".

    Voto porque la llamemos Úrsula.

  5. mercedes izquierdo says:

    jajaaja, ya le veía yo algo raro a Irene..nunca se me había ocurrido hacerle círculos con el ratón 😉

  6. Javier Márquez Sánchez says:

    Jejeje… me parto con la cara de la de RENFE. Tengo que buscarla, no puedo evitarlo…