Amistad en tiempos revueltos

No os dejéis engañar por el título. No es un culebrón de TVE. Sólo es un culebrón de los míos. Y sí, estamos en tiempos revueltos, en tiempos de crisis, tiempos malos para la lírica, la construcción, la arquitectura, el ladrillo, las ideas felices. Hablo de lo mío, que para eso es mi culebrón. Cuando tienes mucho trabajo, puede pasar que no tengas tiempo para cuidar a tus amistades. De hecho, pasa. Cuando no lo tienes, o tienes menos, parece que cuentas con más tiempo para ellos, pero entonces no tienes ánimo, poder adquisitivo o temes parecer un disco rayado.

Este post no es sino un extender los brazos a mis amigos, aunque sea de forma cibernética (a la vez que hago un par de confesiones). Una no siempre puede negarse a esos pequeños deseos de sus amigos. Esas pequeñas cosas que vas dejando para hacer más tarde. Cosas que sólo dependen de un clic y que no deberían costar… pero lo hacen. Sé que me hice mucho de rogar con conectar Facebook y Spotify, y es que la música a veces es el espejo del alma, pero no del alma que conocéis. Pero al fin lo he hecho y ya tenéis mis excentricidades, algunas, visitables. Va por vosotras: Meme, Mariajo y Magda. Pero de Magda, hablaré un poco más largo y tendido.

Magda, o Madita, entró de prácticas cuando era chica en un estudio donde yo trabajaba. Rápidamente, institucionalizamos algunas cosas básicas y fundamentales como la media con aceite y tomate al sol en el descanso del desayuno, escuchar la radio de su pueblo en Internet, el “otro para ti” para devolvernos los besos, los jueves y sus tardes intensas, por llamarlas algo, las zapatillas Converse (ella rosas y de las buenas), el gmail como forma de vida, el “say it right” en el coche, los café de máquina y si nos cabía, un pastelazo. De Madita podría hablaros mucho, han pasado los años, se ha hecho mayor, mujer empresaria, divina de la muerte, eso sí, y, a veces, por recordar viejos tiempos, me deja que le haga la instalación de contraincendios. Pero eso es otro tema.

La cuestión que nos ocupa es que Madita me pidió ayer una de esas cosas aplazables, pero a las que no me he podido negar. Así que sí, ya lo habréis visto en mi perfil de Facebook: me he metido en la aplicación “It girl”. Yo, que no juego a nada, a quien os habréis cansado de mandar patos y cerdos, regalos de la mafia, besos, nubes del estado de ánimo y guiños. Yo. Me he hecho un perfil en una cosa que además, es rosa. Y me he puesto ropita… “Que me falta una amiga para poder tener novio”, me dijo. Y ¿cómo voy yo a negarme a eso?
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2 Responses to Amistad en tiempos revueltos

  1. MaGDa says:

    Te has olvidado de Relax… y cuando me encendias el ordenador para que Juan no se diese cuenta pq siempre llegaba tarde… menudos meses… cuantas tonterías teníamos que siguen y todavía conservamos… y claro pequeña, el "it girl" es otra más de esas tonterías!! ya tengo novio, ¡gracias!, lo peor es que cada 6 horas tengo q entrar y darle un besito, y ya sabes.. no me gustan q me digan cuando tengo q hacer las cosas, así q creo q lo dejaré y empezaré a flirtear con otros…jijiiiiji! (otro apra tí)
    ains pequeña!! q te echo de menos!! cuando menos te los esperes… estamos tomandonos una media de tomate y aceitito al solito!!! en sevilla, of course!!
    pd: creo q proteccion contra incendios está superada… habrá q seguir avanzando no?! jejejej!!

  2. Javier Márquez Sánchez says:

    Jeje, "un perfil en una cosa rosa"… Pues nada, ya contarás los progresos. A ver si al final te acabas enganchando.

    ¿Y Mariajo no se ha metido, con lo que le gustan los juegos… jeje?