Sensaciones de este verano (I)



Las casas de muñecas nunca me han gustado demasiado. Bueno, a excepción de las de Pinypon. Había una casa maletín que me entusiasmaba. A modo de plano de planta, sección por una altura de metro y medio supongo, se veía toda la casa. Sus suelos con alfombras con perros acostados, sus paredes con cuadros y retratos colgados. Las puertas batientes nos iban llevando de un sitio a otro. Y no hablemos del estudio al que se llegaba con ascensor y que quedaba asegurado con una pequeña balaustrada rosa que me gustaba, ya no. Me encantaba ser una muñeca Pinypon, con su cardado sin laca ni fijador, sus ojos siempre abiertos y profundos, pero sobre todo por la facilidad de vestirse y complementarse. Un par de ranuras bajo los brazos y estaba compuesta para cualquier ocasión. Me encantaba el traje de jardinero y esa mesa que rotaba, como en un japonés, pero con pegatinas de comida. Todo rosa, por supuesto.

Al llegar a la cocina de una casa que no es mía y colonizarla por un momento, por unos días, me siento como una muñeca Pinypon dejada a su suerte en un espacio. Primero, analizar los medios disponibles. Número de sartenes, ollas o cuchillos. Posiblemente con uno de cada es suficiente. Un buen cuchillo, de hoja grande y una tabla, son el pasaporte a una juliana perfecta. Y donde haya una juliana, hay hogar. Cuando todas estas cosas no son mías, y las encuentras tras un periodo de investigación en las inmensidades de las costumbres familiares, todas distintas, es como adaptarte al medio. Es como si me hubiese puesto la pieza de la ropa que tiene un paño de cocina, colgado de la cintura del vaquero. Unos cortes en juliana de verduras varias, un corte en lonchitas de un buen queso parmesano o un refrito que empieza a oler bien en un antiguo perol son síntomas de una gran colonización. Te conviertes en una Pinypon cabezona y con cardado sin laca ni fijador que ya puede moverse, deslizarse más bien porque sus extremidades no actúan como tales, como pez en el agua.

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4 Responses to Sensaciones de este verano (I)

  1. Tantaria says:

    Hola, bienvenida, jejeje. Aquí otra adicta a los Pinypon. Qué tiempos aquellos…

  2. sempiterna says:

    Gracias Tantaria… Sí qué tiempos… qué fácil todo.

  3. Javier Márquez Sánchez says:

    Jej… qué graciosa. Te imagino con el pelucón y estás muy graciosa… jejeje…

  4. sempiterna says:

    … 😛